“Un día, paseando a mi perrita, la correa extensible que usaba se me escapó de la mano. Me había pasado otras veces, aunque siempre la recuperaba, pero esta vez no fue así y Maya se asustó y salió corriendo. Temía que la atropellara un coche pero tuve la suerte de que un joven consiguió pararla. Al llegar a casa y después del susto pasado, me propuse buscar una solución para que este riesgo no ocurriera más”, nos expone la creadora de Yodhy & Doghy. Seguir leyendo…


