Un cuestionario realizado a casi 5.000 propietarios de mascotas en Europa muestra una confusión generalizada en cuanto a normativas nacionales –desde la identificación obligatoria con microchip hasta el uso de collares eléctricos–, con España obteniendo la mejor puntuación global, pero fallando en una regla específica de su propia legislación.
© WEENECT (GENERADA POR IA)
Cuando el Parlamento Europeo votó en abril de 2026 a favor de hacer obligatorio el microchip para todos los perros y gatos de la UE –como parte de un paquete más amplio de medidas de bienestar animal–, surgió una pregunta importante: ¿hasta qué punto conocen realmente los dueños de mascotas las normas?
Para averiguarlo, Weenect, una de las principales marcas europeas de localizadores GPS para perros y gatos, analizó las respuestas de 4.997 propietarios de mascotas de España, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Reino Unido que completaron un cuestionario de 16 preguntas sobre legislación, requisitos de identificación y tecnologías de localización. Los resultados muestran un conocimiento general sólido, aunque con lagunas significativas en la legislación nacional.
España lidera el ranking europeo, pero suspende la pregunta sobre su propia ley
España obtuvo la puntuación media más alta del estudio (81,6%) y fue el único país en el que ningún participante bajó de las 10 respuestas correctas sobre 16. En conjunto, los participantes de los seis países acertaron una media de 13 preguntas, un resultado notable, mientras que España destacó especialmente en legislación europea, normas de viaje y cuestiones tecnológicas.
Sin embargo, España protagonizó también la paradoja más llamativa del estudio. Según la Ley 7/2023, los perros pueden quedarse solos hasta 24 horas, pero para el resto de los animales el límite legal es de tres días consecutivos. Solo el 8,8% de los encuestados españoles respondió correctamente –la puntuación más baja registrada en cualquier pregunta del cuestionario–.
Más de nueve de cada diez dueños de mascotas en España parecen creer que la norma de las 24 horas se aplica a todos los animales.
España domina las normas europeas y los requisitos de viaje transfronterizo
A pesar de su punto débil en legislación nacional, España demostró un conocimiento excepcional de las normas a nivel europeo. Un 99,1% de los encuestados españoles identificó correctamente el objetivo del nuevo Reglamento de la UE sobre bienestar y trazabilidad de perros y gatos: armonizar la protección animal en toda la UE, hacer obligatorio el microchip y facilitar la recuperación segura de mascotas.
El conocimiento sobre los requisitos de viaje dentro de la UE fue igualmente alto: el 96,5% sabía que perros, gatos y hurones deben estar identificados con microchip, vacunados contra la rabia y disponer de pasaporte europeo para cruzar fronteras. Es la puntuación más alta de todos los países. En comparación, Francia obtuvo un 88,2%, y tanto Países Bajos como Reino Unido registraron un 88,3%.
El nuevo reglamento europeo reforzará aún más estos requisitos al permitir que las bases de datos nacionales de identificación animal intercambien información entre Estados miembros, facilitando la reunificación de mascotas perdidas en el extranjero.
La pregunta que casi nadie acertó
Cuando se preguntó qué países no tienen una prohibición nacional de collares eléctricos, los encuestados de los seis países tuvieron dificultades. Solo uno de cada tres respondió correctamente, convirtiéndola en la única pregunta con una media ponderada inferior al 30% en toda Europa.
La principal fuente de confusión fue el Reino Unido: aunque la mayoría identificó correctamente que Estados Unidos no tiene una prohibición federal, menos de la mitad sabía que el Reino Unido tampoco cuenta con una prohibición nacional. También fueron frecuentes los errores sobre Francia y España, donde muchos participantes seleccionaron incorrectamente como países sin regulación, pese a que ambos cuentan con legislación nacional que prohíbe estos dispositivos. España obtuvo el mayor porcentaje de aciertos en esta pregunta (39,5%), y un 76,3% no señaló a España como país sin prohibición, situándose entre los mejores resultados del estudio.
Los europeos conocen bien la tecnología de localización
El conocimiento sobre tecnologías de rastreo fue consistentemente alto. Los
encuestados españoles lograron un 97,4% en una pregunta sobre precisión del GPS en entornos urbanos –por detrás de Italia (99,4%), Alemania (98,8%) y Países Bajos (97,7%)– y un 93,9% en la pregunta sobre la distinción entre dispositivos basados en Bluetooth de localizadores GPS, una puntuación igualada únicamente por Italia. España también mostró una fuerte conciencia sobre la ley de protección de datos en la localización de mascotas, con un 97,4% identificando correctamente que los datos de un localizador GPS se consideran datos personales según el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos).
En todos los países, los participantes distinguieron claramente entre los principales tipos de tecnología de localización: el microchip identifica a la mascota una vez encontrada; el GPS permite localizarla en tiempo real; y los dispositivos Bluetooth/AirTag dependen de proximidad o redes colaborativas. Esta distinción es crucial en la práctica. Elegir la tecnología adecuada influye directamente en la probabilidad de recuperar una mascota perdida. Weenect señala que combinar la identificación oficial (microchip) con la localización activa (GPS) es la forma más eficaz de proteger a un animal.






