El secado exprés que los perros aventureros necesitan. Cualquiera que comparta la vida con un perro activo conoce la escena: vuelta de la playa, del río o del monte, y un animal empapado que se sacude en el peor momento posible. La toalla RIS nace precisamente para acortar ese trance.

Cualquiera que comparta la vida con un perro activo conoce la escena: vuelta de la playa, del río o del monte, y un animal empapado que se sacude en el peor momento posible. La toalla RIS nace precisamente para acortar ese trance.

Fabricada en PVA, una gamuza sintética de alto rendimiento, su comportamiento poco tiene que ver con el del algodón tradicional. El material absorbe varias veces su peso en agua y lo retiene sin gotear, de modo que basta con pasarla por el lomo, el pecho y las patas para retirar la mayor parte de la humedad en cuestión de segundos. No hace falta frotar con insistencia ni encadenar tres toallas empapadas: una sola pieza hace el trabajo.

El segundo acierto es la comodidad de uso. Se escurre con un simple retorcido y ya puede volver a su bolsa: no es necesario lavarla después de cada salida ni esperar a que se seque en casa. Vuelve a estar operativa de inmediato, algo especialmente valioso en jornadas largas de playa o montaña, o cuando hay más de un perro en la excursión. Al no acumular humedad prolongada, tampoco desarrolla ese olor característico de las toallas que viajan mojadas en el maletero.

Su tacto es suave y respetuoso con la piel, incluso en zonas sensibles como el vientre o las orejas, y ocupa muy poco espacio doblada.

croldua@gmail.com

Deja un comentario

Debes identificarte para publicar un comentario.