La alimentación canina está viviendo un periodo de intensa transformación marcada por la humanización de las mascotas, convertidas en un miembro más de la familia, la apuesta por dietas más saludables y la incorporación de soluciones tecnológicas para su cuidado.
En España, esta tendencia se refleja en varios indicadores. En nuestras casas viven 9,46 millones de perros, según el informe Facts & Figures 2025 de la Federación Europea de Empresas de Alimentos para Mascotas (FEDIAF). Una cifra que sitúa a España entre los que tienen mayor porcentaje de hogares con perro y en uno mercados europeos de alimentación para mascotas con más movimiento de Europa. Según la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC), la industria de alimentación animal facturó 1.955 millones de euros en España en 2023 y, desde entonces, la cifra no ha hecho más que crecer.
En Europa, el mercado de alimentación para mascotas ha alcanzado en 2025 los 29.300 millones de euros, con un aumento del 9% con respecto al año anterior, según el informe anual de FEDIAF. Este crecimiento se apoya en el boom que han experimentado los alimentos premium y al auge de fórmulas naturales, orgánicas y funcionales que están desplazando progresivamente a los productos tradicionales.
Albert Icart, CEO y cofundador de Kibus Petcare, afirma: “Ya no hablamos solo de cubrir una necesidad básica, sino de dar respuesta a expectativas más altas: salud preventiva, comodidad y una experiencia de alimentación similar a la que buscan las familias para sí mismas. El interés que vemos en soluciones que combinan tecnología y nutrición natural refleja claramente el rumbo del mercado”.
Los estudios coinciden en tres vectores que marcarán el futuro del sector: la salud, con dietas funcionales para prevenir problemas digestivos, de peso o articulares; la conveniencia, con la consolidación de la compra online y los modelos de suscripción; y la personalización, apoyada en herramientas tecnológicas que adaptan la dieta a la edad, tamaño y nivel de actividad de cada perro.
En este contexto, España se convierte en un escenario de innovación. Casos como el de Kibus Petcare, que ha desarrollado un dispositivo capaz de preparar recetas naturales personalizadas con ingredientes enviados por suscripción, ilustran cómo el sector evoluciona hacia un modelo que combina bienestar animal, comodidad y digitalización de la experiencia de compra.
La forma en que los perros se alimentan hoy no solo refleja el peso de una industria en crecimiento, sino también un cambio cultural y tecnológico que redefine la relación entre personas y mascotas y anticipa la evolución del consumo responsable y personalizado en los próximos años.


