Cuando Manfred Bogdahn paseó a su perro Purzel por las aceras de Hamburgo en 1972, la gente se quedó asombrada. ¿Un perro que caminaba varios metros delante de su amo y, sin embargo, iba atado y se detenía con sólo pulsar un botón? ¡Ingenioso! Seguir leyendo…


